Después de Irán, el mundo será diferente
De las monarquías del Golfo a China o Israel, la guerra está alterando el equilibrio de poder con efectos aún difíciles de comprender

Muchas de las consecuencias inmediatas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya son evidentes. Los drones y los misiles se han consolidado como armas fundamentales de la guerra moderna; la amenaza sobre puntos estratégicos como los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la economía mundial; y las deficiencias del sistema estadounidense de adquisición de armamento han quedado al descubierto. Todas estas cuestiones han recibido una atención tan amplia como justificada.
Sin embargo, por importantes que sean, la guerra podría tener consecuencias mucho más profundas y duraderas, capaces de transformar radicalmente tanto Oriente Próximo como el resto del mundo. Dentro de unas décadas, quizá contemplemos este conflicto como un punto de inflexión histórico que cambió para siempre las reglas de la geopolítica mundial.
Habría sido preferible anticipar estas transformaciones antes de que estallara la guerra, pero tal vez aún estemos a tiempo de influir en su evolución y orientarlas en una dirección favorable. Para ello, lo primero es reconocer los cambios de enorme alcance que podrían estar ya en marcha.
¿Quieres seguir leyendo?