Cinco mil años frente al abismo
Aunque Ezequiel profetizó su destrucción, la ciudad libanesa de Tiro ha sobrevivido a todos los imperios. Hasta ahora
El sur del Líbano, que forma parte del Creciente Fértil, es una de las regiones con mayor densidad arqueológica del planeta. Hoy es también uno de los principales objetivos de los bombardeos aéreos israelíes, y su patrimonio corre un peligro extremo.
Esta tierra es un palimpsesto de la historia humana. Un cruce de caminos de culturas, imprescindible para comprender a fenicios, persas, asirios, griegos y romanos; las conquistas de Alejandro Magno; el cristianismo primitivo; y el paso de bizantinos, cruzados, mamelucos, otomanos y muchos otros. Esa superposición de capas históricas no tiene parangón.
A principios del mes pasado, Tiro, una de las ciudades habitadas de forma ininterrumpida más antiguas del mundo y uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del planeta, quedó desierta. La orden de evacuación llegó en plena noche y sembró el pánico entre sus habitantes, obligando a huir a casi toda la población de la ciudad y de los distritos vecinos. Decenas de miles de personas se echaron a la carretera al mismo tiempo, muchas sin saber adónde ir. Poco después comenzaron los bombardeos.
¿Quieres seguir leyendo?