«El Jefe» de todos los argentinos se llama Karina Milei
La hermana del presidente ha pasado de vender tartas a amasar un poder sin precedentes en el gobierno libertario de Javier

Karina Milei es la hermana menor de Javier Milei, presidente de Argentina. ¿O es al revés? ¿Es acaso el presidente el hermano de Karina? Ella lo habría formulado de ese modo: «Él depende de mí». Y eso, en buena medida, es verdad. Existe otra faceta no menos cierta, aunque mucho más silenciada porque admitirla provocaría despidos fulminantes: Karina –a quien su hermano apoda «El Jefe», en masculino– también rivaliza con él. Disputa el protagonismo, la popularidad y el mérito de los aciertos. El poder la deslumbra e hipnotiza incluso más que al propio jefe de Estado.
Para Javier Milei, ella representa «la persona más maravillosa del mundo». En más de una ocasión, al hablar de su figura, se ha quebrado hasta las lágrimas. Es incapaz de percibir la competencia interna que le plantea su hermana, su principal aliada. Permanece cegado. Una anécdota ilustra este vínculo: corría 1982, Javier tenía doce años y recibía una paliza de Beto, su padre, bajo el consentimiento tácito de Alicia, la madre. Karina, testigo y víctima indirecta del mismo clima de violencia, se interpuso para frenar el castigo. «Y vi cómo caía sobre ella un haz de luz protectora», relató una noche antes de cenar –ante un círculo íntimo– quien hoy gobierna la Argentina.
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