Las exitosas escritoras de novela erótica que burlan a los censores de la sharía
En el norte de Nigeria, un grupo de musulmanas publica sus relatos por WhatsApp para esquivar el veto religioso
Una mañana reciente en el norte de Nigeria, cerca de mil mujeres recibieron una notificación en sus teléfonos: acababa de publicarse el último capítulo de El rey sátiro en un grupo de WhatsApp reservado exclusivamente para lectoras.
Llevaba meses observando en silencio aquel espacio, Oum Hairan World, después de que la autora me permitiera entrar. La prosa era explícita y recurría a términos en lengua hausa para nombrar partes del cuerpo que jamás habrían sobrevivido a los censores islámicos de la región. Las integrantes del grupo, en su mayoría mujeres musulmanas, respondían con el mismo desenfado, participando en un hilarante intercambio repleto de emojis sobre quién sería capaz de satisfacer los insaciables deseos del rey.
«Lo que os tiene fascinadas a todas es el gran báculo de Su Majestad», escribió Oum Hairan, entre bromas dirigidas a sus entusiastas lectoras. Pero entonces, justo cuando El rey sátiro alcanzaba un tentador clímax, apareció de golpe el muro de pago.
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