Cómo la IA podría hacer realidad la vieja utopía comunista en China
Hasta hace poco, Marx no era más que una reliquia para los economistas chinos. Pero eso ha cambiado, escribe Yanis Varoufakis

A medida que China abrazaba el capitalismo, sus principales universidades adoptaron los manuales de referencia occidentales para moldear la visión económica de su estudiantado. «La gran mayoría de mis colegas solo rinde culto al marxismo de cara a la galería», me confesaba un catedrático de uno de los departamentos de economía más prestigiosos de China. «Solo una minoría insignificante se toma en serio a Marx». De aquella conversación hace dos años. Hoy, la revolución de la inteligencia artificial está brindando a la economía marxista china un impulso formidable.
La trampa que China quiere evitar
Los marxistas chinos llevan mucho tiempo temiendo que el viraje capitalista del país acabara precipitándolo en la «trampa de las rentas», tan común en las economías noratlánticas: una espiral de inflación en los precios de los activos, desaceleración brusca, estancamiento, desindustrialización y fractura social. Cuando la competencia en los sectores productivos erosiona las tasas de ganancia, los activos inmobiliarios y financieros que generan rentas resultan mucho más atractivos para los inversores que buscan el mayor rendimiento ajustado al riesgo.
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