Por qué los trenes alemanes ya nunca llegan a tiempo
Décadas de desinversión han convertido los retrasos ferroviarios en motivo de chiste nacional

Lo que llama la atención es la calma. En una víspera de puente festivo, en la estación central de Berlín, varios trenes ya anuncian retrasos, otros han sido cancelados y nada garantiza que los que salgan vayan a llegar a su hora. Sin embargo, los viajeros parecen indiferentes. De pie en el andén, con una mano apoyada en la maleta y los ojos clavados en el teléfono, esperan en silencio. Los trenes alemanes llegan tarde, es lo que hay. «Nos adaptamos», repiten varios pasajeros, impasibles.
En 2025, solo el 60% de los trenes de larga distancia de la Deutsche Bahn llegaron a destino con menos de cinco minutos de retraso. Es uno de los peores registros de Europa, donde la puntualidad media de este tipo de servicios ronda el 80%. La situación se refleja a diario en las principales estaciones del país. El 13 de mayo, por ejemplo, 13 de los 20 trenes de alta velocidad Intercity-Express (el equivalente del AVE español) que debían salir de la estación central de Berlín entre las 17.00 y las 18.00 acumularon retrasos de hasta treinta y cuatro minutos, según datos del portal Zugfinder.
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