Antes de librar una guerra, consulte con los historiadores
El error de cálculo con Irán –con el bloqueo del estrecho de Ormuz– no ha sido más que otro tropiezo con la misma piedra
Desde Tucídides y las guerras del Peloponeso hasta el advenimiento de la Primera Guerra Mundial, Vietnam, Afganistán, Irak y ahora Irán, los historiadores han entendido mejor que los líderes –a menudo soberbios y confiados– las corrientes cruzadas y las consecuencias imprevistas de los conflictos armados.
En un reciente ensayo publicado en The Free Press, titulado «Así es como la guerra de Irán se vuelve global», el historiador conservador Niall Ferguson vuelve a repasar las lecciones de la «historia aplicada» que los responsables de la toma de decisiones en Washington harían bien en atender, justo cuando se han lanzado de lleno a la niebla de la guerra.
Ferguson abre su inventario de fracasos históricos a la hora de anticipar las consecuencias indeseadas de las campañas militares señalando que, aunque la guerra con Irán pasará a la historia como la primera «guerra de la inteligencia artificial» –repleta de drones y sistemas automatizados de selección de objetivos–, será la geografía concreta del estrecho de Ormuz la que termine resultando decisiva.
¿Quieres seguir leyendo?