Todo se tuerce para los Bolsonaro
Una guerra familiar y un inesperado golpe de Trump amenazan con desalojar al clan del liderazgo de la derecha brasileña

Durante casi una década, la clase política tradicional brasileña ha vaticinado una y otra vez el inminente derrumbe del clan Bolsonaro. En la campaña de 2018, aseguraba que Jair Bolsonaro era demasiado extremista, demasiado tosco (y demasiado chabacano) para llegar jamás a la presidencia. Durante sus cuatro años en el poder, mientras los escándalos se sucedían y la pandemia sumía al país en el caos, daba por hecho que el juicio político estaba siempre a la vuelta de la esquina. Y cuando Bolsonaro perdió las elecciones de 2022 por apenas dos puntos porcentuales y terminó en prisión por intentar revertir el resultado, muchos dieron por sentado que la familia jamás volvería a oler el poder.
Pese a todo, la saga familiar desmintió una y otra vez los augurios de los escépticos y mantuvo su hegemonía como marca conservadora de referencia en la política brasileña, del mismo modo que lo logró su aliado Donald Trump durante sus cuatro años en la oposición. Sin embargo, con el Mundial de Fútbol ya concluido y la atención de Brasil volcada de lleno en las presidenciales del 4 de octubre, los Bolsonaro jamás se habían mostrado tan vulnerables. Lastrados por los escándalos y por un bochornoso conflicto cainita, el anuncio efectuado en julio por la Administración Trump sobre la imposición de nuevos aranceles del 25% a Brasil podría ser la estocada definitiva que desbanque a la familia y le sirva en bandeja un nuevo mandato al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
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