Voilà! La receta para librar a Francia de una quinta parte de su deuda
Mélenchon propone no devolver 600.000 millones que el país debe a su banco central. Una idea no tan nueva, explica Yanis Varoufakis
El lamentable estado de las escuelas públicas francesas, que ha desatado airadas manifestaciones en todo el país, es el síntoma de una austeridad crónica. Pero eso no ha impedido que las sirenas de una austeridad aún mayor vuelvan a entonar su canto: Emmanuel Moulin reclama drásticos recortes presupuestarios para evitar el «riesgo de quedar poco a poco asfixiados por la subida de los tipos de interés». Si esos recortes se llevan a cabo, las tensiones sociales se agudizarán y se esfumará la inversión que tanta falta hace. Con Alemania enfrentada ya a la desindustrialización y al creciente apoyo a la extrema derecha, la deuda pública francesa se perfila como la próxima línea de fractura de Europa.
En este contexto, Jean-Luc Mélenchon, líder del partido de izquierdas La France Insoumise (LFI) y aspirante a la presidencia, ha presentado una propuesta que afecta a unos 600.000 millones de euros, equivalentes al 18% de la deuda pública total de Francia. Se trata de bonos del Estado francés que están en manos del banco central del país y que este mantendrá hasta su vencimiento, momento en el que los contribuyentes tendrán que pagar más impuestos o endeudarse más para devolver el dinero a esa misma institución.
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