Bienvenidos a la era del trance consumista
Impulsado en redes, el consumo ha entrado en una fase epidémica. Da igual lo que compres, lo importante es formar parte de ello

Zapatillas bien atadas, pantalones deportivos y el pelo recogido... Todo a punto para asegurarse un buen sitio en una cola que, al amanecer, ya se extiende varias decenas de metros frente a su Starbucks habitual. Lizzie (nombre modificado), contable, de maquillaje impecable, ha optado por un atuendo que le permita entrar en combate. «¡Tenía muchísimas ganas! Ya me veía ahí, bebiendo mi café con leche mientras trabajaba como una reina... Ni hablar de irme sin él», recuerda la texana de 32 años.
«Él» es el Bearista: un vaso con forma de osito vendido por casi 30 dólares (unos 25 euros) que la cadena estadounidense Starbucks comercializó en edición limitada en Norteamérica en noviembre de 2025. Pese a su disciplina, Lizzie se fue con las manos vacías, igual que miles de otros consumidores que, en todo el país, llegaron incluso a las manos para apoderarse del tótem de PVC.
Los más afortunados exhiben en las redes el vaso Bearista y se prestan al ritual del unboxing (desempaquetado frente a la cámara), avivando la codicia y la admiración de los internautas. Hoy, el deseo suele exigir como condición previa una imagen pixelada que se imprime en la retina. Despechada, Lizzie intentó hacerse con el vaso de segunda mano, pero acabó desistiendo, disuadida por los precios exorbitantes. Antes de que el entusiasmo se desinflara y las falsificaciones inundaran el mercado, el Bearista llegó a ofrecerse por 1.000 dólares en la plataforma de comercio electrónico eBay.
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