He visto a mi país levantarse
Nacida en la temida prisión de Evin, en Teherán, la escritora iraní lamenta que su pueblo fuera abandonado en las revueltas de enero
Hubo un baño de sangre en Irán. En enero de 2026, para sofocar una nueva revuelta contra sus 47 años de régimen dictatorial, la República Islámica desató una de las masacres más grandes y despiadadas en la historia reciente contra un levantamiento ciudadano.
El régimen apuntó con ametralladoras y rifles de francotirador contra los manifestantes. Usó machetes y cuchillos, pistolas y fusiles de asalto. Mató hasta que las morgues se desbordaron, las aceras se llenaron de bolsas para cadáveres y los suelos de los hospitales se tiñeron de rojo.
«¿Qué hicimos para merecer esto?». Una madre llora mientras baila sobre la tumba de su hijo de 17 años, asesinado por las fuerzas de seguridad. «Malditos sean por arrebatarme a mi hijo».
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