Berlín, el laboratorio de la expropiación inmobiliaria
Tras su triunfo electoral, Die Linke quiere socializar 250.000 pisos en la capital. Pero ¿logrará sortear los obstáculos?
En la resaca de las elecciones berlinesas, al director ejecutivo de Vonovia, la mayor inmobiliaria de Alemania, apenas se le pueden arrancar unas escuetas palabras. Su empresa sigue estando «a disposición del futuro gobierno regional de Berlín como interlocutor constructivo», declara Luka Mucic. Vonovia sostiene que se considera parte de la solución para aliviar la tensión del mercado inmobiliario berlinés mediante la construcción de nuevas viviendas y alquileres asequibles. Una templanza sorprendente a la vista de lo que la victoria de Die Linke podría suponer para el sector inmobiliario de la capital.
La cotización bursátil de Vonovia, en cambio, da buena muestra del nerviosismo reinante. Desde principios de año, sus acciones encadenan una acusada tendencia a la baja y han perdido más de un 30% de su valor. El motivo: Die Linke ha anunciado su propósito de socializar las viviendas de grandes grupos inmobiliarios. Si el partido logra materializar su promesa electoral, Mucic y su empresa podrían perder más de 100.000 viviendas.
¿Quieres seguir leyendo?