Cómo la pelea por una R dejó al Sáhara sin cascos azules

Dos vetos cruzados dejan sin misión de la ONU al Sáhara Occidental y agravan la tensión entre Marruecos y Argelia

Cómo la pelea por una R dejó al Sáhara sin cascos azules
Todos quieren meter mano en el Sáhara Occidental. Ilustración de Amorim
Página Internacional

Por primera vez desde 1991, Naciones Unidas no tiene una misión en el Sáhara Occidental, la antigua colonia española que controla Marruecos y reclaman los independentistas saharauis. La misión vigilaba el alto el fuego entre ambas partes, roto en noviembre de 2020. Su retirada podría acercar a Marruecos y Argelia a un enfrentamiento directo, advierte el diario guineano Le Djely. El mandato expiró el pasado domingo sin renovarse, después de que Estados Unidos y Rusia bloquearan mutuamente sus propuestas de resolución en el Consejo de Seguridad. «Si no fuera por el riesgo de un enfrentamiento entre dos países africanos, sería casi ridículo», escribe el periódico.

El motivo, según Le Djely, fue una sola letra. La misión se llamaba MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental). La R correspondía a un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a celebrarse. Washington propuso renovarla sin esa R, lo que equivalía a renunciar a una futura votación. Además, el proyecto de resolución tomaba como base el plan marroquí de autonomía, que mantiene el territorio bajo soberanía de Rabat. Moscú defendió mantener el texto sin cambios, con el referéndum incluido. Washington lo vetó a su vez. El resultado, ironiza el diario, es que no queda «ni la MINURSO ni siquiera la MINUSO».

Marruecos y Argelia, un duelo por intermediarios

Detrás del choque en el Consejo de Seguridad hay un conflicto que se remonta a 1975, cuando España abandonó el Sáhara Occidental sin completar su descolonización. Marruecos ocupó la mayor parte del territorio tras la Marcha Verde, mientras miles de saharauis huyeron a los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia. Desde entonces, el Frente Polisario reclama un referéndum de autodeterminación con el respaldo de Argel, que rompió relaciones diplomáticas con Rabat en 2021.

«Cuando Marruecos y Argelia se enfrentan en el ámbito de las Naciones Unidas, lo hacen a través de los intermediarios de Estados Unidos y Rusia», resume Le Djely. Rabat cuenta con el apoyo de Washington, que reconoció su soberanía sobre el Sáhara en 2020, mientras Argelia mantiene su histórica alianza con Moscú, hoy su principal proveedor de armas, según el instituto sueco SIPRI.

En Marruecos, el fin de la misión se ha interpretado como una victoria. El Gabinete Real habla de «un paso significativo hacia el cierre definitivo del expediente», recoge La Vie Éco, mientras Le Matin anuncia «un nuevo escenario» para el reino. El digital Le360, por su parte, acusa a la prensa argelina de «celebrar un veto y omitir que este acabó con la MINURSO».

En Argelia, en cambio, el Gobierno ha expresado su «profundo pesar» por la retirada de la misión y ha denunciado la «extrema parcialidad» de la propuesta estadounidense. El periódico Tout sur l’Algérie considera que el veto ruso «le recuerda la realidad a Marruecos», que se daba por vencedor. En los campamentos de Tinduf, los refugiados saharauis izaron la bandera rusa y el Polisario agradeció a Moscú su intervención, cuenta Maghreb Online, crítico con Rabat.

El temor a una nueva escalada

El peligro, según Le Djely, está en lo que viene ahora. El diario sostiene que Marruecos pretende «poner a todos ante un hecho consumado, con la aplicación forzosa de su plan de autonomía». El Frente Polisario podría interpretarlo como «una provocación». Por eso el periódico teme un choque entre Rabat y Argel, ya que ambas partes «parecen atrincheradas en sus posiciones». Este pulso, advierte, podría ir más allá del Magreb y enfrentar a «los bloques occidental y oriental, e incluso al Norte y al Sur globales».

Entretanto, los saharauis se quedan sin observadores internacionales de la misión. El secretario general de la ONU, António Guterres, también teme un «riesgo de escalada» tras el fin del mandato. Desde la ruptura de la tregua, la ONU registra «hostilidades de baja intensidad» a lo largo del muro de arena que separa a las partes. Al mismo tiempo, recordó que la salida de la MINURSO «no pone en cuestión» el derecho de los saharauis a la autodeterminación, recoge ONU Noticias.

Mientras la ONU se retira, Marruecos ofrece como plató de cine el territorio en disputa, que considera sus «provincias del sur». La Odisea, de Christopher Nolan, «fue la primera gran producción de Hollywood en rodar allí», relata el medio Africa Is a Country. En el poema de Homero, Ulises pasa siete años retenido en la isla de Calipso, donde «consumía su dulce existencia suspirando por el regreso». Medio siglo después de abandonar su tierra, muchos saharauis siguen esperando su momento de volver.

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