Así derrotaron los demócratas a Trump
Cómo el partido liderado por Hakeem Jeffries logró articular un mensaje único frente a las extravagancias del presidente
Las campañas electorales son batallas multimillonarias en las que resulta crucial definir qué está en juego para los votantes, pero ninguna de este siglo había terminado de semejante forma. El presidente Trump afrontó la campaña entre sarcasmos y maniobras de distracción, pidiendo a unos electores desesperados por recibir ayuda económica que pensaran únicamente en él. Si los republicanos no votaban, «se irían al infierno», dijo sonriendo. Si, en cambio, ganaban la Cámara de Representantes y el Senado, recibirían un cheque de 5.000 dólares, una promesa que incluso algunos de sus aliados tacharon de disparate fiscal.
Después les contó historias –historias interminables– durante horas, sobre traseros redondeados, manos fuertes, «democretinos», competiciones de natación con participantes transgénero, la guerra de Vietnam y la pintura azul que había vuelto a aplicar al estanque reflectante de Washington. «A estas alturas, ya ni lo intentan», nos dijo un consultor republicano sobre la Casa Blanca en los últimos días de campaña. Trump lo haría a su manera, como proclama la canción de Sinatra, My Way, que lleva en la lista de reproducción de su iPad.
¿Quieres seguir leyendo?